KAYAKISTAS EXCURSIONISTAS EN RIO BAYANO

El pasado domingo 31 de enero, miembros del Club de Pesca en Kayak de Panamá, representados por Antonio González, José Salinas, Eduardo Melvin y Martín “Pescabayano” Fierro, se convirtieron en pioneros  de la navegación a Kayak en el Rio Bayano,  al efectuar una travesía de pesca a remo Rio Arriba, por este imponente caudal de agua al Este de la ciudad de Panamá.

La ruta se define por razón de la orientación del viento y de la corriente de la marea creciente a primeras horas de la mañana, lo que permitiría un retorno a puerto durante la vaciante favorecidos por estos factores de navegación determinantes para esta modalidad.

PESCADOR DEPORTIVO EN KAYAK – RIO BAYANO –
PESCADOR DEPORTIVO EN KAYAK – RIO BAYANO –

EDUARDO MELVIN

Cubriendo una ruta estimada en 7 kilómetros entre ida y vuelta, se cruzo el cubierto banco de arena del Mamoní, alejados de la llamada “Piedra del Gringo” muy conocida por la fuerte corriente de remolino capaz de hacer perder el control y voltear una embarcación liviana como el Kayak.

El derrotero “La Recta de San Antonio”, de las más productivas en peces rio arriba, y que a partir de la curva que la demarca deja ver a pleamar una gran concentración de Tarpón o Sábalos Reales “boyados” a metros de la orilla mientras cazan sardinitas nuevas a flor de agua.

JOSE SALINAS – PESCADOR EXPERTO-
JOSE SALINAS – PESCADOR EXPERTO-

Un espectáculo digno de ver y que eleva a máximo nivel la adrenalina del pescador, quienes se aceleran a tratar de capturarlos con los llamados señuelos del tipo “poppers” y al Fly o pesca con moscas.

Ese día abundaban y por lo sigiloso de la pesca a kayak casi nos salpicaban con el agua que provocaban con su revoloteo por lo cerca que se encontraban con nuestra embarcación. Yo al menos tuve una captura, tras su violento y rápido pique que inmediatamente lo hizo saltar acrobáticamente en un tramo relativamente corto de línea, pude precisar que era una escuela de Sábalos con pesos no mayor a 15 libras para luego del cual soltar la artificial para escapar al engaño.

La pesca en kayak en esteros es a diferencia de pescar embarcado extremadamente difícil, porque ahí el pescador está solo, sin asistencia frente a un descomunal pique de pargo o de Robalo principalmente, los que a diferencia del Sábalo que busca abrirse a aguas lejanas a la orilla para intentar zafarse del anzuelo con sus saltos, los demás buscan romper el sedal enredándose con los juncos del mangle u otras estructuras sumergidas a pie de la orilla.

“PESCABAYANO” AL FONDO LA CURVA DE LOS SABALOS QUE DA INICIO A LA RECTA DE SAN ANTONIO
“PESCABAYANO”
AL FONDO LA CURVA DE LOS SABALOS QUE DA INICIO A
LA RECTA DE SAN ANTONIO

Tras la fallida captura del Tarpón, inicie con la técnica de troleo con dos cañas posesionadas en cada lateral del kayak confiando en dos señuelos que ya antes han demostrados ser infalibles en el Rio. Uno un modelo Jointed de Rebel en color Fire Tiger, que ya muestra múltiples marcas de ataques de los dientones pargos manglateros, y en la otra vara mi último señuelo, una muestra china de no más de 4 dólares de valor, que emula una sardina con escamas brillantes y resalta en su lomo una franja negra que lo hace efectivo, ya antes adquirí todos en el Almacén, y este sería el último sobreviviente y más deseado de mi caja de pesca especialmente preparada para el Bayano.

Dejado los Sábalos Reales atrás, me adelante a mis compañeros Antonio y Eduardo, quienes se quedarían  anclados en la curva tratando de capturar al Rey del Río, más lejos de mi y en avanzada seguía José Salinas, a bordo de su kayak, casteando a la orilla parado en este, logrando algunos peces Roncadores y el común Gualajo, una especie de Robalo más pequeño y que generalmente se concentra en las orillas para alimentarse de pequeños camaroncitos y conchas adheridas a troncos sumergidos.

JOSE SALINAS
JOSE SALINAS

Mi práctica de pesca, a motor o ahora a Kayak no sería diferente, trolear es mi modalidad e iría por los rojos obscuros pargos del BAYANO, a velocidad de remo.

Poco tarde en escuchar la estridente chicharra del spool de mi carretito RAPALA sobre una caña corta Ultra Light de la misma firma; el pique se daba justo a borde de las llamadas matas espinosas que crecen a borde del Río y que se convierten en el habitad de estos depredadores agresivos y de filosos colmillos desgarradores; su fuerza por escapar no me daba tregua, otra vez el señuelo chino demostraba su efectividad, la corriente refluía Rio abajo, la fuerte brisa del canalón impulsaba la ligera embarcación a la orilla mientras el pez que generalmente mantienen un peso promedio entre las 6 y las 8 libras, continuaba con frenesí sacando línea del carrete, la chicharra seguía intensa, la adrenalina a su máximo nivel, tenía que colocar la caña en el Rod Holder inevitablemente pues tenía que alejar la pieza de la orilla para evitar buscara refugio y que me “enterrara” sobre los ramales, para eso habría que remar rápidamente contra viento y corriente, todo transcurría en segundos, para decidir en tiempo demás efímero el resultado de aquella batalla pez – pescador, con igualdad de condiciones, hasta demostrar quién sería el vencedor.

ANTONIO GONZALEZ
ANTONIO GONZALEZ

Ni dos minutos fueron determinantes, yo habría perdido, el pez fue mejor, logró romper la línea tras revolver el agua al filo de la mata espinosa, su protectora…..tras la decepción y la frustración que nos embarga el escaparse un gran pez y luego solo contarlo, reflexione en donde estuvo la falla, al recobro del sedal ya ligero, sin el señuelo, mi último señuelo, ese que nunca más volví a ver tras haberlos comprado todos aquellas vez, e incluso haber obsequiados a amigos,  note un error garrafal, un nudo “mafa” de monofilamento se sostenía al principal de consistencia Braid de 30 libras, un atado de líder de monofilamento en “Albrigth” rompería precisamente en la unión, allí el error, no era necesario por la calidad de la cuerda utilizada, de otra forma y aunque enredado en la mata espinosa, el pargo me daría oportunidad de una estrategia para librarlo de su escudo, pero no, salió encontró su escape dejando solo recuerdos y frustración natural tras cada historia contada.

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Pescar en Kayak colegas pescadores y amigos, no es fácil, diría que en ella encontramos la esencia de la pesca deportiva, pues entre tantos factores adversos que considera pescar en un bote de pequeño calado, de plástico ligero, a remo, y a borde de agua, no resulta fácil cuando se practica fundamentalmente el esteros, donde a diferencia de pescar en el mar, donde hay amplitud para el desempeño, es complicado en manglares, por la cercanías a la orilla donde ha de pretenderse las especies, donde no es fácil remar y pescar a la vez aunado a las condiciones adversas del tiempo, como lo son las corrientes y el viento. Es una hazaña, lograrlo en estos cuerpos de agua, un triunfo superior a todo cuando se vencen tantos obstáculos, donde un movimiento en falso puede provocar el desequilibrio y volcarse irremediablemente y una zona que bajo superficie esconde múltiples peligros, siendo los enormes cocodrilos posesionados en tierra o apostado en el fango de fondo de Rio, lo más latente en este riesgo asumido.

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Siempre que estén las condiciones para pescar en esteros, donde las mareas chicas de no más de 12 pies coincidan con días libres de trabajo, y por supuesto, primordialmente  los debidos permisos de las jefas del hogar, habrá revanchas, posibilidades si se es estratégico, si se eligen los señuelos correctos para la locación,  y con ello el optimismo de esperar una gran captura a Kayak.

Saludos!

Autor: Martín Fierro (Abernathy Field Tester)

 

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